Propósitos de año nuevo: las 5 preguntas que no puedes saltarte

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Se acerca fin de año y con él los propósitos de año nuevo.

Si eres como yo, es inevitable que acabes haciendo un balance de todo el año y que te acabes poniendo en algún rincón de la mente objetivos aunque sean involuntarios.

Por eso, las 5 preguntas que te propongo a continuación son claves tanto para dejar de lamentarte por no perseverar en lo que en realidad no te interesa como para que logres abordar en serio aquellos que sí o sí necesitas que se cumplan de una vez por todas.

Las 5 preguntas clave en los propósitos de año nuevo

1. ¿A qué necesito darle continuidad?

Año nuevo no debería ser la excusa para destrozar todo lo que llevas construyendo hasta ahora. De hecho, la clave para mejorar tu situación año tras año es fijarte nuevas metas al tiempo que mantienes lo que tienes. Por eso, renovar los viejos frentes de batalla bajo algo motivante es de hecho una gran estrategia. ¿Quieres recuperar interés y acción en el trabajo? Pues piensa: ¿cuál es para mí en el trabajo la siguiente frontera que me motiva? No descartes que lo que más te motive el año que viene sea una nueva meta en algo que llevas renovando año a año. Los proyectos de vida son los que más sentido tienen y lo justo es empezar por reconocerlo.

2. ¿Qué considero mi mayor logro en la vida?

En tus objetivos de año nuevo, puedes poner cualquier cosa. Cualquiera. Pero si no escoges a los buenos, los que duran y motivan tardarás muy poco en rebelarte contra objetivos de pacotilla. Pensar en tu mayor logro hasta ahora pretende darte un ejemplo de impacto confirmado en tu vida que puedas potenciar o replicar. 2016 no es un año más. Si no estás intentando que pase de mediocre tampoco esperes que te motive más que un poquito.

Nota navideña: TdO no se hace responsable si dejas a tu mujer para repetir “el mayor logro de tu vida”. Los logros únicos suelen ser irrepetibles, pero lo que debes aprovechar y replicar aquí es la esencia del porqué para ti son tan especiales.

3. ¿Qué me excitaría hacer? ¿Qué disfrutaría haciendo?

Piensa en los últimos 5 o 10 años y mencióname uno solo en el que no hayas estado relativamente “ocupado” con algo. ¿Qué? Ninguno, ¿no? Los proyectos increíbles rara vez encajan como el zapatito de cenicienta. Así que si quieres que el año que viene te traiga algo radicalmente significativo no puedes esperar a que el hueco se haga solo, sino que tienes que forzarlo. Fuerza cambios, pide concesiones, negocia en tu trabajo, lo que sea. Pero no dejes que te frenen (ni te escudes en) las circunstancias.

4. ¿En qué fallaron mis intentos anteriores?

La mitad de cada victoria es franquear las barreras que te podrían haber frenado. Por ello es importante entender qué nos ha frenado en el pasado para esta vez llegar con un intento reforzado. Como los proyectos que más ansiamos son aquellos que no se logran fácilmente, pocos objetivos aparecen en año nuevo sin que los hayamos tanteado antes. Así que cambia de estrategia. En vez de concentrarte en el todo, pregúntate: ¿que me ha hecho fracasar en el pasado? Si resuelves esa pregunta, estarás infinitamente más cerca antes incluso de que llegue enero.

5. ¿Qué forma voy a darle a cada objetivo?

Lo diré una y mil veces: los objetivos no son todos iguales. Los hay finitos e infinitos, los hay intermedios y finales. Los hay nobles (los que nos ilusionan) y los hay de “lastre” (los que aborrecen pero necesitamos). Entender tu objetivo, para qué sirve y dónde se sitúa es clave para que triunfe. Un buen enunciado de objetivo es media victoria. Un objetivo bien concebido, tiene en cuenta al resto de tus objetivos y cumple un cometido.

Este año hazlo diferente

Lo percibas como una frase bonita más o no, la verdad es que te deseo sinceramente que te marques los mejores objetivos posibles, los que más te motiven, los mejor escogidos y lo mejor definidos posibles.

Eso no es magia, ni suerte, ni azar, pero sí va a cambiarte la vida un mundo.

Los objetivos malos pueden evitarse igual que a la sartén del buen cocinero no llega nunca mal producto. Escoger, definir, preparar, coordinar son capacidades. Y como todo, eso se aprende.

Yo si fuese tú, me haría con una copia de La Revolución productiva, me leería a fondo la parte de los objetivos y después probablemente los siguientes capítulos (porque una vez que me marco un objetivo que ilusiona también me interesa saber cómo alcanzarlo).

Pero lo importante sobre todo es que vayas al 2016 no solo simplemente a intentarlo, no solo a ver qué pasa, no solo a mirar.

El 2016 es tuyo y lo único que está garantizado que no vas a lograr es lo que no te propongas. Proponte metas ilusionantes. Atrévete a intentarlo.

PD: Desaparezco hasta que no pasen las fiestas y algunos días más, pero cuenta conmigo para la vuelta. Para el 2016 tengo objetivos que ilusionan y seguiremos aprendiendo mucho en TdO solo que más y mejor. ¡Feliz año, productivo!

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