El 43% de los lectores no usa ningún método de productividad (resultados)

Como lo prometido es deuda, aquí están los resultados de la encuesta-autoanálisis de hace unas semanas.

La cantidad de respuestas recibidas ha sido de 49, pero tan sólo 47 han sido consideradas válidas. Quizás por su complejidad la participación ha sido un poco baja (casi un tercio del primer experimento) aunque, entre las respuestas hay auténticas joyas. ¡Gracias a todos por vuestras reflexiones y respuestas!

Diferencia productivos vs mundo real

Además, he decidido solo conservar las respuestas recibidas a través del blog. He hecho la prueba de encuestar a gente que no tenga nada que ver con la productividad fuera del blog y no hay color. La inmensa mayoría de la gente externa al mundo de la productividad no pasa de la primera pregunta.

Así que primera conclusión: entre los que visitáis este blog y el individuo medio, hay un mundo de diferencia. ¿Seremos los productivos demasiado optimistas?

Los resultados – Vista general

El autoanálisis se dividía en 4 bloques (objetivos, estrategias/planes, tareas, método) con una estructura similar. La primera pregunta de cada bloque era simplemente saber si tienes o no una herramienta para cada bloque.

A estas preguntas habéis respondido todos. Y lo habéis hecho así:

autoevaluacion, vista-general

¿Existen etapas comunes?

Como os había avanzado, una de las cuestiones que más interesante podría ser es verificar es si existe un camino común a la gran mayoría de aprendices de productividad. Es decir ¿pasamos todos por las mismas etapas de aprendizaje?

Es más, mi sospecha es que las etapas por las que pasamos serían algo como:

  1. Empezamos por una lista de tareas
  2. Pensamos por primera vez en nuestros objetivos
  3. Desarrollamos estrategias / planes para esos objetivos
  4. Nos dotamos de un método de productividad que enlace todo

Esta apuesta personal no es más que una hipótesis y entre las fases 3 y 4 tampoco estoy muy seguro. Lamentablemente las respuestas no son suficientes ni tan claras como para concluir con esto.

Dos de los factores que hacen imposible descubrir esto, por ejemplo, son la gran cantidad de gente con método propio (¡incómoda incógnita!) o el hecho de que haya más lectores que afirmen usar un método que lectores que pongan sus planes por escrito. ¿Cómo puede ser esto así?

No me cabe la menor duda de que la respuesta ya está ahí enfrente, solo que está difusa y no se ve. Habrá que preguntar más y mejor.

Con estos resultados aprendemos un montón, pero la mejor conclusión está todavía por llegar (y, aviso, no pienso darme por vencido tan fácilmente).

Lo que no dices, dice mucho

Con toda la libertad que se ha dejado en el experimento ha habido comportamientos muy curiosos, pero uno me llama especialmente la atención. Ante tanta pregunta junta, algunos han aprovechado para escaquearse de las más difíciles.

La mayoría demasiado buenos peeeero… dejando ciertas cosas sin contestar.

Así que me ha parecido interesante hacer el análisis al revés. Es decir, analizar qué preguntas no habéis querido responder u “olvidado”. El gráfico tiene esta pinta:

preguntas, respondidas, omitidas

Recuerda que todas las preguntas van en bloque (1 = objetivos, 2 = estrategias/planes, 3 = lista de tareas, 4 = método de productividad) y que en cada bloque te pregunto (.1 = tienes o no?, .2 = que forma tiene? y .3 dónde lo tienes exactamente?). La pregunta 4.1 era si tienes método o no y la 4.2 en dónde encuentras las reglas.

Es fácil responder “sí, tengo objetivos” (a la 1.1) pero luego tener problemas a la hora de decir dónde los guardas (1.3).

Eso sí, si no sabes dónde tienes tus objetivos, ¿tienes realmente objetivos? O, ¿están suficientemente claros para ti?

Ese es el tipo de análisis que se buscaba. Y se ve que en este aspecto tenemos un gran margen de mejora. ¡Buena noticia! Hemos identificado un punto fácil de tratar (y lo trataremos).

Método: ese gran desconocido

Cuando le he preguntado a gente de fuera del blog si tenían método o no, el 0% me ha dicho que sí. Cuando preguntamos a los productivos da esto:

distribución, metodos de productividad

Ante la gran noticia de que más del 40% de los lectores afirma no usar ningún método (ni propio ni ajeno) y que el 19% afirma usar el “suyo propio” se me ocurre preguntarte: ¿quién confía hoy en día en los métodos de productividad? ¿Y por qué no confía el resto?


3 comentarios

  1. Hola Iago

    Excelente análisis.

    Me parece que confiamos en los métodos de productividad, en la medida que vamos viendo resultados.

    Es importante para mí, de un método o modelo, ver los beneficios, es decir, que va a suceder si lo uso y si me acerca a mis objetivos.

    Por otro lado, no creo que haya un método único, y más bien es una mezcla, y a eso hay que añadirle nuestras percepción personales.

    Métods de productividad hay mucho pero basados en los mismos principios.

    Sin embargo, creo que no hay uno que abarque todo.

    Por ejemplo, he estado trabajando en un modelo financiero, y en un modelo de alimentación, y así como están estos, me hace falta uno para los mantenimientos de la casa o el auto, y asi… un modelo para cada cosa.

    No sé si sea el camino mas adecuado… pero voy viendo resultados, que es lo mas importante. Cada uno de estos modelos se traduce en una forma de optimización: de tiempo, dinero, pasos de proceso, etc, etc. Bienestar en términos generales, que es uno de mis objetivos.

    En lo personal, me gustaría que conversaramos en el blog sobre este tipo de modelos de productividad.

    Saludos

    • Buenas Arturo,

      Hombre, el principio de un método de productividad es cubrir objetivos, estrategias, infraestructura y tareas. De ahí en adelante, el cómo hagas tus tareas, los objetivos que escojas, las estrategias que más te gustan o tu predilección por unas herramientas u otras, hacen un poco parte de la elección personal. Estoy de acuerdísimo en que todos los métodos de productividad acaban basándose en los mismos principios (o casi) pero eso es un buen indicador ya que quiere decir que desde diferentes metodologías se persiguen principios comunes.

      En cuanto a los “modelos” por tema, depende un poco de cada lector. Admito que me he planteado hacer productividad aplicada en el blog (es decir, dar ejemplos de cómo resuelvo algunos problemas concretos) pero no me acabo de decidir porque en el fondo a toda la gente que no comparta la necesidad de base, ese artículo no les interesará. Me lo apunto y no lo descarto, pero tiene este inconveniente principalmente. Sobre todo para finanzas o algún tema bastante extendido podría evaluarlo.

      Un saludo. ¡Muy interesante respuesta!

  2. Interesante investigación amigo. Muchas gracias por compartir.


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