¡Que las vacaciones continúen!

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¡Bienvenido de vuelta a Técnicas de Organización! ¡Te deseo un magnífico curso lleno con 11 meses de vacaciones!

Lo sé, puede parecer contradictorio pero no deja de ser el objetivo primordial que no deberías perder de vista como mínimo hasta las próximas vacaciones.

Metido en la dinámica del verano, seguramente hayas dedicado los dos últimos meses a lo que libremente querías. Es decir, tu tiempo libre, lo usabas única y exclusivamente en aquello que voluntariamente elegías hacer.

Sin embargo la llegada del curso augura un fuerte cambio. Rutina, obligaciones y “el trabajo primero” son causas mayores por las que posponemos hasta Agosto del año que viene lo que realmente nos motiva.

La mentalidad que necesitas

Es cierto que ya no va a hacer 35º a la sombra así que la playa la tendremos que dejar de lado, pero lo que no podemos perder de vista es que cada día al llegar a casa estás de vacaciones. Cada vez que es fin de semana estás de vacaciones. Y cada hora libre que te encuentres en el medio de tu rutina son al fin y al cabo vacaciones. En definitiva, sería un error que esperases 11 meses para hacer lo que realmente te gusta.

De hecho si has hecho hasta ahora los deberes bien, tu trabajo (que representa como mínimo un tercio de tu tiempo) debería igualmente significar vacaciones. Por vacaciones, no vayamos a entendernos mal, me refiero al hecho de emplear tu tiempo en algo que voluntariamente eliges. Por ello, si a día de hoy no significa eso, necesitarás hacer algo al respecto.

Por dónde empezar

Como sabéis, aunque a veces hago referencias a GTD y otras metodologías de productividad, la mayoría del contenido de este blog es fruto de mis investigaciones personales. Hace tiempo ya, establecí una diferenciación que puede resultarte práctica para clasificar los proyectos que el curso que arranca te propone. Esta diferenciación, sin embargo, es para tareas, y a través de las tareas el método pretende evaluar los proyectos.

Lo que hago desde entonces es clasificar las tareas en dos tipos:

  • Tareas inmediatamente voluntarias Son aquellas que disfruto por su contenido. En otras palabras, si tuviese todos los problemas resueltos, me pasaría la vida haciendo de estas tareas porque el proceso de estar haciéndolas me hace feliz. Ejemplos: Comerme un helado, escuchar música, escribir en el blog.
  • Tareas NO inmediatamente voluntarias Son aquellas que sin contexto, no las haría. Si las hago, es porque su resultado me produce un beneficio superior al esfuerzo, pero yo no quiero hacerlas en sí, sino que las tolero a cambio de algo. Ejemplos: Instalar internet en casa, bajar la basura, escribir un informe.

¿Por qué es importante esta diferenciación? Fácil: para aumentar tu productividad. Podrías aplicarlo inmediatamente si quisieses reevaluando el día a día de los proyectos en los que estás involucrado atendiendo a esta diferenciación ¿te gusta? / ¿no te gusta? y en aquellos que no te gusten, ¿el objetivo final vale la pena?

Cambia tu mentalidad

Pero no voy a entrar en más detalles porque con este artículo sólo pretendo contagiarte con un germen. He escogido esperar hasta el inicio del curso porque es en las próximas semanas cuando decidirás en qué objetivos vas a invertir tu tiempo este año y en qué actividades te pretendes implicar.

No te voy a engañar, este es uno de los conceptos más difíciles de asimilar de productividad que he aplicado hasta ahora, pero estoy convencido de que si adquieres la mentalidad de transformar tu rutina en una secuencia de actividades inmediatamente voluntarias habrás conseguido finalmente que las vacaciones puedan continuar. No pierdas de vista este concepto cuando te toque decidir a lo largo de este mes. ¿Qué rutina quieres para este año? ¡Bienvenido de vuelta y feliz verano!

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4 comentarios

  1. Hola Iago, muy bueno el artículo: dan ganas de trabajar, voy a investigar mis tareas y mis tiempos y a hacer una lista.
    Mis vacaciones este año se pospusieron por enfermedad, así que este artículo me va a ayudar a extender y aprovechar mis tiempos.
    Gracias
    Lucia desde Argentina

  2. Hola Iago. Enhorabuena por tu web, desde que la conozco estoy enganchada a ella. Respecto a este artículo, me encanta la idea que propones como ideal. Pero no comprendo lo que propones hacer con las tareas no inmediatamente voluntarias. Hay que hacerlas de todos modos, aunque no queramos.¿Podrías decirme qué hacer con ellas, cómo gestionarlas?

    • Hola Suini,

      En primer lugar, muchas gracias por tu valoración de la web y por tu interés.

      La diferenciación de las tareas según inmediatamente voluntarias o no, es una herramienta a tener en cuenta. Igual que en su momento aprendimos a diferenciar los números pares de los impares, en sí no te vale de nada, pero es la base de razonamientos más complejos, así que lo fundamental es entender (y bueno, recordar) esta noción.

      Con esta noción puedes hacer mil cosas, muchas de ellas lógicas a simple vista. Parte del principio de que las tareas no inmediatamente voluntarias (NIV) deberíamos intentar eliminarlas siempre que sea posible. En cuanto logremos el objetivo que las justificaba, deben desaparecer.

      Pero también hay otros puntos importantes por los que tener esto en cuenta. En Septiembre/Octubre es muy importante por ejemplo tener esta noción clara para tomar decisiones. A lo mejor decides ponerte como objetivo hacer deporte semanalmente y correr es bastante sencillo y eficaz (pero no te gusta nada, es una NIV para ti). ¿Cómo garantizas entonces el hacer deporte? Haciendo que lograrlo pase por tareas inmediatamente voluntarias. Si por ejemplo te gusta bailar, es mucho más probable que logres tu objetivo apuntándote a clases de salsa antes de saliendo a correr. Porque antes de salir, a una vas por placer y a la otra lo haces por la gratificación que viene después.

      Otra aplicación puedes obtenerla si haces revisiones regulares de tu organización cada 3 meses o en fechas como el 31 de Diciembre. Esa revisión incluiría mirar si con el paso del tiempo alguna tarea se ha vuelto inútil (Ej: Ya no iré más a esa panadería que queda tan lejos porque antes tenían un pan buenísimo pero ahora ya no es cierto O me desapunto de tal revista, que tengo ya 6 números acumulados sin abrir).

      ¿Responde esto a tu pregunta?

      • Sí Iago. Muchas gracias por tu rápida respuesta. Es muy aclaratoria respecto de la pregunta. Me estás ayudando mucho. Todo mi apoyo para seguir adelante con el blog. Te sigo en la web.Gracias, campeón:)


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