La productividad como habilidad

Este es un artículo escrito por David Torné, autor del blog David Torné 2.0.

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La productividad personal es un aspecto que hasta el momento ha quedado en un plano secundario. Se nos valora por nuestras habilidades y experiencia, pero cada día cuentan más los skills, habilidades que otorgan un plus al conocimiento para el desarrollo de nuestro cometido.

Es innegable que saberse organizar es algo imprescindible para el profesional, cobrando una mayor importancia en la era del conocimiento. ¿Por qué? Por la diferenciación que otorga al individuo que las domina, no tan solo al realizar el trabajo, sino cómo lo percibe y lo gestiona. Si me lo permites, lo ilustrare con un conjunto de ejemplos concretos:

Saber priorizar, centrarte en lo importante

El hecho de controlar tu actividad implica conocerla al dedillo, lo que permitirá gestionar los nuevos inputs, interrupciones y otras peticiones, sin que eso signifique romper tu flujo de trabajo. Por otra parte una persona productiva sabe tomar decisiones, tanto en el caso ya comentado donde sabemos qué es lo más importante en ese momento, como al elegir lo siguiente que debamos hacer. Eso evitará un dispendio innecesario de tiempo y energía.

Autoorganizarse y distribuir el trabajo

Si conoces qué debes hacer y eres capaz de tomar las decisiones adecuadas tendrás la capacidad de organizar tu trabajo en harmonía con tu rutina y tu entorno, dejando espacio entre tareas para cubrir imprevistos evitando situaciones de estrés y tensión. Actos que repercuten en tu bienestar y en el entorno de trabajo de tu empresa.

Perseverar para resolver un problema

¿Qué pasa cuando nos encontramos un escollo en el camino? Uno de esos problemas que no podemos acabar de solucionar de ninguna manera… pues que se acaba aplazando, procrastinando. Lo evitamos simplemente porque no nos apetece. Toda esta gama de sensaciones no desaparece cuando estás acostumbrado a trabajar con tus métodos de gestión del flujo de trabajo, sin embargo serás consciente que no puedes aplazar algo indefinidamente, y te movilizarás para analizar el problema desde otra perspectiva para obtener resultados.

Capacidad de mejora

Como ya he dicho eres consciente de lo que haces, pero también de cómo lo haces. Si hay algo que no acaba de funcionar intentarás mejorarlo. Importante es ser consciente de ello, pero más importante es tener una voluntad de cambio y la capacidad de desplegar acciones para modificar nuestros hábitos. Por medio de la repetición, de la persistencia, somos capaces de pulir nuestra forma de actuar, transformándola en un conjunto de pautas cada vez más asertivas.

Ser capaz de trabajar por un objetivo

Saber enfocar nuestra actividad a la consecución de un fin a medio-largo plazo, siendo conscientes que para ello deberemos condicionar nuestra actividad diaria y realizar renuncias en pro de la meta final. Tesón y persistencia para perseguir un fin, alejándonos de proyectos y actividades cortoplacistas que otorgan la satisfacción inmediata que muchos buscan en estos días.

Conclusión

Son algunos de los ejemplos que diferencian a una persona productiva, de una persona que vive en medio del caos, o simplemente no es capaz de orientar su actividad de forma adecuada. De dentro hacia fuera ayuda a proporcionar una imagen de profesionalidad que diferencia al individuo del pelotón. De fuera hacia dentro, otorga una sensación de tranquilidad y confianza en uno mismo que da un plus al afrontar nuevos retos y compromisos.

A día de hoy, nuestros currículos cuentan con titulaciones y certificaciones en distintas habilidades. Hace unos años se incorporaron los exámenes de certificación en lenguas extranjeras, o en el uso de determinadas tecnologías. No será extraño si en un futuro no muy lejano se incorpora la certificación en productividad personal, o en cualquiera de las metodologías que ayudan a mejorar la gestión del flujo de trabajo. Más allá de ser algo necesario, puede ser visto como un valor añadido por la organización contratante. Hablamos de habilidades en un campo concreto, pero también de madurez al manejar nuestras responsabilidades y relacionarnos con nuestro entorno.

Artículo escrito por David Torné, blogger especializado en Productividad Personal y GTD. Síguele en David Torné 2.0. También puedes encontrarle en Twitter como @davidtorne.


3 comentarios

  1. Buenos apuntes. Gracias.

  2. Hola…articulo muy interesante¡¡
    GRACIAS.¡CARIÑOS…¡

    • Me encantó. tengo una reunión con mi Equipo y me será muy útil para abordar el tema de la organización del tiempo. Gracias!


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